lunes, 18 de junio de 2012

Diario de un Consultor

Hola a tod@s,

Hace días que no puedo ni escribir en mi Blog, y hace semanas que reflexiono sobre el valor real de lo que escribo.

No soy una persona excesivamente versada ni tampoco hábil con las letras. Aún así me atrevo a cultivar esta afición por temor a que un día se me olvide todo lo que pienso o todo lo que he ido viviendo.

Algunos lo pueden considerar una locura, pero para mi, escribir, aunque sea solo para mi, me produce una gran satisfacción. Es dar forma a un pensamiento interior. Volcar una idea y ponerla a disposición de mis ojos y de mi mente.

Es la mejor manera de enfrentarme con mi propio yo y darme cuenta de las enormes equivocaciones (y aciertos) que puedo llegar a cometer.

Hoy, estando en un cliente, que no desvelaré su nombre por respeto y porque no sé si sería bueno decirlo, he pensado en cerrar la jornada laboral (juega españa y no quiero perdermelo) con una pequeña entrada que inaugura una serie sobre la vida diaria de un consultor. (en este caso de un consultor de recursos humanos)

En mi faceta consultiva he vivido muchas cosas pero ahora no sería capaz de recordarlas y mucho menos estructurarlas de tal manera que resultaran interesantes para todos.

Sirva esta entrada como punto de apertura a ese Diario de un Consultor, que pretendo desarrollar.

Solo os diré dos palabras.

Soledad
y
Desubicación

Alguien se siente identificado?

Seguiremos hablando.

Considerad, este día, como el día 0 de un Consultor de Recursos Humanos.

Un saludo.

Jesus Garcia Mingorance

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