miércoles, 4 de septiembre de 2013

Madrid 2020; la fuerza de la ilusión.


Este artículo tiene una clara intencionalidad: apoyar a la candidatura de Madrid 2020.

Hace unos años, tuve la suerte de vivir de una forma muy especial, aunque de forma tangencial, la candidatura de Madrid para los Juegos Olímpicos de 2012.

Por aquella época, estaba trabajando para el Ayuntamiento de Madrid en un área muy cercana a las personas que por aquel entonces coordinaban la candidatura.

No voy a aburrir con mis experiencias en aquellos días, pero sí que os diré que yo percibí un convencimiento muy importante acerca de las posibilidades de Madrid en aquella primera intentona.

Ahora, Madrid vuelve a lanzar la moneda al aire y esperemos que esta vez salga “cara”.

Y no digo “cara” con segundas, como podrán pensar algunos, puesto que para mí la organización de unas olimpiadas no dejan de ser una inversión rentable tanto a corto como a medio y largo plazo (ahí tenemos el ejemplo de Barcelona 1.992).

Bajo mi punto de vista, lanzar esa moneda significa que no existe una absoluta seguridad del por qué ganan unas y pierden otras. Esto no es como un examen al uso. Aquí no hay aprobados ni notas, ni tampoco segundas oportunidades. No hay una tabla de respuestas donde puedas ver en qué te has equivocado o por qué fulanito de tal ha conseguido ser la elegida.

Este juego del olimpismo es cuanto menos oscuro. Nadie sabe realmente cuáles son los parámetros que utilizan para tomar sus decisiones y mucho menos nos atrevemos a pedir que las justifiquen (faltaría más).

Por todo ello, presentarse a este tipo de carreras no deja ser un ejercicio similar al de ·”echar una moneda” en una máquina y “jugársela”, puesto que puedes tener una candidatura sobresaliente y no llevarte “el gato al agua”.

En esta ocasión Madrid presenta otro proyecto, una vez más, de matrícula de honor. En 2012, era un proyecto de categoría, con inversiones, espectacular, alucinante, número uno, pero.. finalmente nos apearon.

Si soy muy muy sincero, espero que esas “gestiones” que se realizan con los miembros “cio” hayan servido, en esta ocasión, para que la moneda pese más (ahora que nos dedicaremos al juego..) y caiga del lado de Madrid.
 
 

Porque Madrid se lo merece. España lo necesita. Y los ciudadanos necesitamos creer.

Porque no nos engañemos; alguien desde fuera podría darnos ese empujón de ilusión que tanta falta nos hace. Hoy más que nunca, la candidatura olímpica es la candidatura de la ilusión, el punto de inflexión, la salida del túnel, una nueva oportunidad para creer en nosotros mismos.

Después de estos largos años de crisis política (corrupción), social y económica, Madrid, y España, necesitan estos juegos para recuperar el optimismo.

Algunos dirán que es la mejor oportunidad para que esos que se dedican “al rapiñeo”, vuelvan a “meter la mano en la caja” y llevarse lo que no es suyo.. pero yo creo, que por encima de eso, está la ilusión.

Madrid 2020, la fuerza de la ilusión. Yo creo en los Reyes Magos, Papá Noel, y lo que haga falta, porque una meta alcanzable, de altas cotas y de gran satisfacción, puede que nos haga felices a todos que falta nos hace.

Por encima del dinero, la ilusión. Por encima de la ilusión, nada.
A ver si sale “cara”.

Un abrazo a tod@s y suerte.

Jesús García Mingorance

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